Comprendiendo a sus censores

El ABC publica una entrevista que se hizo a Adolfo Suárez en 1980. En su momento sus consejeros decidieron vetarla. Dijeron que “un presidente no puede ser tan sincero”.Me he entretenido en leérmela despacio. No me ha escandalizado demasiado. Ni siquiera algo. Pero les entiendo.

Y por varias razones.

En primer lugar, el papel de la prensa. Habla del afán de protagonismo de más de un periodista, de que “escriben para ellos mismos”, de que se cuecen en la “cloaca madrileña”, de que “los periodistas se han convertido en correas de transmisión de grupos determinados”.
En segundo lugar, de los líderes internacionales. Transcribo literalmente:

“Al principio, en mis primeros contactos internacionales, me impresionaba conocer a aquellos políticos que siempre había admirado…

-Y se deslumbró.

-¡No!…no me deslumbré. En absoluto. Al revés: fui creciéndome yo mismo. Y empecé a sentir una gran preocupación por el destino del mundo, en función de las personas que lo dirigen…Al final, he llegado a la conclusión de que los políticos son hombres como los demás. En el fondo, las cualidades que verdaderamente cuentan son las humanas.”

En tercer lugar, respecto a los gritos de libertad de España. “Y yo no opino, como muchos, que el pueblo español estaba pidiendo a gritos libertad. En absoluto. El ansia de libertad lo sentían solo aquellas personas para las que su ausencia era como la falta de aire para respirar. El pueblo español, en general, ya tenía unas cuotas de libertad más o menos aceptables…se pusieron detrás de mí y se volcaron en el referéndum del 76, porque yo los alejaba del peligro de una confrontación a la muerte de Franco. No me apoyaban por las ilusiones y anhelos de libertades, sino por miedo a esa confrontación; porque yo los apartaba de los cuernos de ese toro…(…) Yo no creo que el pueblo español haya estado encantado jamás. La Historia no le ha dado motivos casi nunca.”

La cuarta, sobre las expectativas de la gente: “Pero les hemos hecho creer que la democracia iba a resolver todos los grandes males que pueden existir en España…Y no era cierto. La democracia es sólo un sistema de convivencia. El menos malo de los que existe.”

Y, por último, sobre la convivencia: “El símbolo, para mí, es que sean amigos personas de partidos diferentes, pero amigos. Que por la mañana puedan ir a votar juntos, y después sigan charlando y discrepen, pero civilizadamente. Que no traslademos al país nuestro rencor personal. Que no ahondemos con diferencias políticas las diferencias regionales y económicas que ya existen. Diferencias que, además, tampoco son insalvables…ese es mi auténtico objetivo. Esa sería mi compensación.”

Son varias cosas, que, sin sorprender a nadie, puede comprenderse que un presidente de gobierno no pueda decir. Que gran parte de los periodistas sólo son fieles esbirros empresariales. Que los líderes mundiales son hombres patéticamente normales. Que la llegada de la democracia la pelearon dos gatos, que la mayoría, como en casi todas las dictaduras de ayer y hoy, pasaba e iba a lo suyo. Que la democracia no es el mejor sistema: que es el menos malo. Que la gente debería ver al que no piensa como él como si fuera una persona, que se pueden tener amigos con los que no compartimos ideología.

Claro que no podía ser tan sincero. Claro que se lo vetaron. Claro que hoy se lo vetarían a Zapatero, Aguirre o al que sea. Y no porque en realidad no se sepa, o porque seamos tontos. Porque una cosa es saber algo, teniéndolo en la trastienda de la conciencia, y actuando como si no existiera…y otra decirlo y estropear el trabajo personal de cada uno de nosotros de engañarnos al decir que no son verdad cosas que ya sabemos. Cosas que hacen el día a día  menos fácil, menos simplón y más necesitado de que actuemos.

La entrevistadora lo reconoce: leyéndolo hoy en día comprende que le vetaran. Yo también.

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~ por Lüzbel en Lunes, 24 septiembre 2007.

5 comentarios to “Comprendiendo a sus censores”

  1. Hay líderes mundiales que ni llegan a lo que yo entiendo por una persona normal, querido demonio… ejemplos sobran.
    Matizaciones:
    No sólo determinados periodistas son voceros de emporios empresariales, también algunos políticos lo son.
    Es bien cierto que cuatro gatos lucharon por cambiar las cosas, aunque ahora se apunte tocristo al carro…
    Ojalá todo el mundo pudiera tener la mente abierta y ser capaz de discutir ideas sin pasar a la agresión. Lamentablemente no es así. También sobran ejemplos…

    Suárez fue un tipo lúcido. Quizá demasiado lúcido para su época…

  2. “Suárez fue un tipo lúcido. Quizá demasiado lúcido para su época…”
    Verdaderamente. Da pena verlo ahora hecho un vegetal :(.

    Interesante la entrevista, no sé si es que no hemos cambiado o es que de repente hemos retrocedido 25 años…

  3. Probablemente las dos cosas …

  4. Se echan en falta actualmente políticos con la talla que en aquel momento demostraron Suárez, Carrillo, Felipe Gónzález, Miguel Roca y Fraga.

    Después cada uno tuvo su evolucón y errores, pero en aquel momento tuvieron un sentido de la responsabilidad que hoy se echa en falta en la calse política, sobretodo en la derecha.

  5. Sí, Maripuchi, probablemente las dos cosas…

    Y Manuel, no sé si los de entonces tenían más talla o menos…a veces creo que sí, a veces que eran las circunstancias…ni idea.

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