Usan mi nombre como si estuviera sentado en sus hombros todo el día y les obligara a cometer actos que, de otra manera, encontrarían repulsivos. “El diablo me obligó”. Nunca obligué a nadie a hacer nada. Nunca. Viven sus vidas. Yo no las vivo en su lugar. Y dicen que voy comprando almas, como una mujer que compra en el mercado, sin preguntarse por qué lo haría. No necesito almas. ¿Cómo puede nadie poseer un alma? No. Son de su propiedad…pero odian tener que aceptarlo…
Jajaja, definitivamente tu y yo tenemos un bluetooth mental, porque yo también ando haciendo pruebas con el WordPress, aunque de momento y hasta que lo pula más seguiré en el mio.
¿Has cambiado de host?
No, no, estoy probando a ver qué tal me queda la cosa en wordpress. Cuando acabe lo avisaré en mi blog.
Saludos Maripuchi!
Jajaja, definitivamente tu y yo tenemos un bluetooth mental, porque yo también ando haciendo pruebas con el WordPress, aunque de momento y hasta que lo pula más seguiré en el mio.